viernes, 26 de octubre de 2007

Catarsis II parte




28 de marzo de 1998

…tenía que sacarte de ahí, hacer que desaparecieras lo antes posible –antes que empezaran a echarte de menos- que no quedara resto de lo fuiste, y menos de lo que paso, tenia que limpiar y secar todo este desorden, además, también tenia que ver donde sepultarte, todo seria a mi manera, ¡por fin todo seria a mi completo gusto!, ya no interferirías mas, nunca mas.

No me preocupe de el “detalle” de un ataúd –para que si fuera o dentro de el te pudrirás igual, y los gusanos harán una residencia en tu cuerpo, que se ira corrompiendo con lo días- por eso, tenia que improvisar algo, pero pronto, tenia que encontrar un lugar donde botarte; los de la fiesta no creo que tuvieran la certeza de lo que realmente sucedió, de cómo los acontecimientos se tornaron de mal cariz, pero…, no me iba a confiar en un grupo de “amigos” que son capaces de conspirar contra uno de su grupo, esta bien, yo busque el apoyo, ¿pero si hubiera sido al revés?, no, ya no confió en nadie, nunca mas.

Todo nosotros tenemos la misma fragilidad; morir, un ultimo acto común y hereditario, ya que no la podemos evitar, pero a veces tampoco la podemos adivinar, me adelante, y como ya sabes, tome los acontecimientos en mi mano, tome las riendas de tu desbocada vida, y, bueno, para que voy a seguir con lo que ya sabes perfectamente, ¿para que mas detalles?, si se que tu los recuerdas mas que yo, lo único que no murió contigo fue tu recuerdo.

Sacarte del baño fue una experiencia accidentada, -obviamente después del rigor mortis, no quería dejar mas evidencia en esa casa, al conseguirte retirarte de la tina, de inmediato empezaste a tirar todo lo que tocabas, la muerte te había dado kilos demás, pesabas mas que nunca, tu cuerpo se veía incomodo, no sabia como tomarte bien, como pude, y muy torpemente te fui arrastrando de la tina al suelo del baño, del baño a el pasillo, y de ahí, al living –porque era lo mas cerca- ¡imbecil, zanguango y estupido, muerto y me sigues complicando la vida!, tus coágulos ensuciaron el piso de madera y parte de la alfombra que había en el living, volví a replantearme como te saco de esta casa, para que no sea mas engorroso aun, ¿como lo hago?, si esto no debía ser así, la que debiera estar aquí, así, es a la tipa que contrate, ella empeoro todo, ella complico todo, porque , si lo se, esto me servirá de defensa, pero no era para tanto, yo quería asustarte, no matarte, no es que me este arrepintiendo, ¿para que?, pero ella…, ¿y si ella habla?, ¡¿y si me delata?! –no puede servir de testigo, no es confiable, ni mis amigos son confiables, ¿pero su dudosa reputación…?, después me preocupo de eso, ahora, para variar, tu eres mi problema- …como te saco de la casa, ¿Cómo te saco para que no se den cuenta de que eres tu?, ¿te corto en pedacitos?, ¿trocitos de carne y huesos, y se los doy de a poquito a los perros?, ¿y lo de adentro?, bolsas llenas de viseras hediondas e hinchadas, húmedas, llenas de solo porquería?, para que cundo te encuentren, cuando estés rodeados de policías de investigación, de medios de comunicación, y divulguen tu muerte y busquen a el culpable, y en titulares digan que fue un crimen pasional…., ¿pasional?,no, no, no, si pasión era lo que menos me inspirabas…, pero suena bien, mmm, atrayente, mmm si, me gusta la idea, podría ser, pero nada!, ¡ya lo hice!, debo terminar lo antes posible con esto.

En el living te deje atrás de el sillón grande, jamás encima de la alfombra, para que dejar mas residuos tuyos?, ¿y si dejo mas, así se asustaran mas al llegar a la casa?, pero eso no era necesario, para que buscarme mas problemas, no era ese mi propósito, fui a la pieza que usaban como bodega, ahí dejaban todas la botellas, vacías, medias o cerradas que sobraban, y …, estaban todas vacías, y las q tenían algo, era pura basura, lo que buscaba era, con que quemarte la cara y las manos, pero con eso alcoholes no podía contar, necesitaba borrarte algunos de tus rasgos, las tapaduras no podía sacártelas, solo quería poder ganar tiempo, mientras intentaran descubrir quien eras, porque –a pesar mió, estaba segura, podía firmarlo, que te encontrarían- , así que fui a la cocina, y puse a hervir la tetera, y mientras esperaba, empecé a sentir hambre, abrí le refrigerador, adentro habían cajas plásticas, de diferentes colores y tamaños, habían algunas frutas, verduras lacias, y una fuente de vidrio con gelatina de frambuesa, creo, frutos rojos, … -de tus heridas brotaba sangre tibia, y muy roja, que con el paso de las horas quedo encima de ti, como una brillante capa de gelatina, que oculto tus heridas…- fue menos de un segundo que lo pensé, así que lo que hice, fue tomar la caja plástica transparente de mortadela lisa, con ella tomada , me senté en el piso de la cocina, me afirme en la pared que daba frente al refrigerador, a mi derecha, la cocina con la tetera aun fría, a mi izquierda, un mesa pequeña, afirmada a la muralla, con 3 sillas, y la puerta que daba al living, donde te escondí detrás del sillón, el piso igual era de madera, crujían las tablas, respire profundo, relajándome, me dieron ganas de fumar, pero estaba aprendiendo hace poco, es decir, aun no me relajaban, solo me picaba la garganta con ellos, no los aspiraba, mientras pensaba en que hubiera sido bueno, ya saber fumar, para poder relajarme algo, saque una rodaja de mortadela e inconcientemente me la eche en la boca, la comí lentamente, masticaba poco, pero, igual comía lento, estaba cansada, tragaba lento, sentía pasar ese pedazo de carne fría y blanda por mi garganta, y que descendía lentamente, suavemente… -eras tu, porque lo que comía era irremediablemente carne muerta, ese fiambre podías ser tu- me pare rápido del suelo y escupí todo en el lavaplatos, me enjuagué la boca largo rato, no se cuanto tiempo fue, pero la tetera empezó a chillar, pero, quizás, esa agua hirviendo no me servirá, yo quiero borrar detalles de tu rostro, quiero…, cera, cera hirviendo, el piso es de madera, debe haber en esta casa; después de mas de media hora buscando me convencí que no había, no la encontré, y volví a la cocina, eso si me serviría, aceite de cocina hirviendo, además de quemarte, te cambiaria el color de la piel, vacié la tetera, trate de secarla algo, y eche el aceite dentro de ella, me seria mas fácil manipular ese liquido caliente en un recipiente así, además que no me salpicaría ni mis manos, ni mi cara, mientras hervía mi pócima, te fui a ver, me acerque lento, sigilosa –como si durmieras y temiera despertarte- me arrodille al lado de ti y te mire como si no te conociera, que increíble, sentí lastima, desde medio muslo así arriba tenias deferentes tipos de cortes, largos cortos, profundos, menos profundos, rasguños, tus vellos sobresalían notoriamente en tu piel, tu rostro hinchado e irritado, tus ojos cerrados, en la parte derecha de tu frente, se notaba lo de la inauguración,… seguías pareciendo un pollo faenado, demasiado pálido para la luz de la mañana que te daba de lleno a través de la cortina, sabia que a esta hora nadie vendría acá, porque; 1º- tus hermanos no estaban en la cuidad y 2º- todos sabíamos que te despertabas pasado las 12- , te saque la toalla que había enredado bajo de tus axilas, para poder arrastrarte, y te cubrí con ella, solo parte de tu cuerpo, tus piernas quedaron al descubierto –la tetera volvía a chillar- fui a la cocina y la traje, ¿Qué es mas importante, cara o manos?, manos obviamente, corrí un poco, aunque no era mucho lo que te cubría la toalla, y todavía burbujeando, chispeando, te rocié aceite hirviendo en las ambas manos, para mayor eficacia, volví a colocar la tetera al fuego y te volteé, para que el aceite te diera de lleno en la palma de tus manos, en tus dedos, en tus yemas, así lo hice, me demore pero lo logre, otra vez la tetera en el gas, mientras te dejaba boca arriba, te puse otra vez la toalla, no sabia porque lo hacia, pero igual, fui a buscarla otra vez, y te vacíe, rápidamente todo ese aceite re-hirviendo en tu linda carita,…, y comenzaron a formarse globitos, ampollas y ampollitas, tu piel se torno ocre, como de verano, tu piel ya estaba bastante tensa por la inflamación de tus tejidos, que el aceite hizo algo que no me esperaba…, te abrió los ojos, los parpados se recogieron, y entre abiertos me mirabas, luego en tus manos la misma cosa, claro que, las ampollas a parte de inflamarlas, hizo que tus dedeo se recogieran mas, al ver que tus manos de cerraban levemente…,reconozco que: me asuste, recordé la ultima vez que me golpeaste -solo hace unas horas- trate de ser racional, de explicarme que los efectos del aceite en tu cuerpo eran normales, ¿pero que era normal ese día?, si ese día era irracional, no, no podías hacer nada, NO DEBÍAS hacer algo, no, no puedes así; no me expliqué mas y saque la frazada que estaba sobre el sillón y te cubrí por completo, bueno, casi, porque tus pies, asombrosamente intacto, limpios y blancos, quedaron al descubierto, no quería volver a remover la frazada, no quería acercarme mas a ti, dude, sentí un escalofrió, creo que recién, recién, empezaba a salir de a poco de mi transe, claro despertaba…, pero todavía me quedaba.

Fui al patio, buscaba herramientas, algo, alguna ayuda, fui al taller de madera húmeda que tenias en el patio, abrí con cuidado la puerta para que no chillara, era medio día y se escuchaba el ruido de las casa vecinas, el ruido de las rancheras por un lado y boche de la novela venezolana de moda por el otro lado, me ayudaba mucho que tus vecinos fueran medianamente sordos, porqué todo era en exceso, todos tenían que hacer saber a los demás lo que escuchaban o veían, las ventanas abiertas con las cortinas corridas, las puertas igual, el aroma a la fritanga era fuerte, y con mi hambre a cualquier aroma era susceptible, ¿o me imaginaba el aroma de las papas fritas en aceite quemado? Se escuchaba a niños gritar, no se de que, perros que ladraba, y mas fuerte aun el acordeón de la Guadalupe del Carmen,…, no encontraba nada útil, no se porque tenias taller si casi no habían herramientas, era mas leñera que otra cosa, solo encontré un azadón, ¿de que me podría servir?, seria peor que no encontrara nada, me quede un buen rato en la leñera, porque los niños de la vecina, se pusieron a jugar con su perro antes de darle la comida, ese perro tenia esa condición, solo comía después de jugar, x eso hacían mil malabares para entretener el perro, mientras yo, dentro de la leñera, con el aroma a fritanga junto con la humedad, me daban nauseas, y arcadas que no podía controlar, transpiraba helado, como que me sentí afiebrada, todo se puso lento…, suave,…., empezó a oscurecerse temprano, y a sentir un zumbido que me dejaba sorda, sudor frió, pero las mejillas ardiendo, no sentí mas la voz venezolana, y la ranchera y el perro y los niños…, me desmaye, si, así de simple y estupido, me desmaye.

No se cuanto rato estuve tirada ahí, y no se si me demore mas en despertar que en salir de esa leñera, porque solo Salí al estar segura que nadie había en los patios de lo vecinos…, y solo encontré un rastrillo, solo eso me era mas útil de tu “taller”…; ya estaba oscureciendo, no se si los vecino se extrañaban que no había estridencia en tu casa, mucho silencio, era extraño escuchar el ruido de los vecinos, la televisión, el sonido de la loza en la mesa, el crujir de la escalera de madera…, tenia hambre, demasiada hambre, pero junto con muchísimo asco de comer cualquier cosa de tu casa, me di cuenta que aun andaba con la ropa regada de tu vomito, y no tenia nada de mi ropa en tu casa, estaba fatigada, no quería mas, tenia mucho sueño, pero debía apurarme, porque llegarían los otros a ver que fue lo que paso.
Anochecía rápidamente.

Me fije –nuevamente- que no hubiera nada afuera; como ya no quería tocarte mas, con el rastrillo, enterrándote las púas en, tu garganta, intente arrastrarte –por fin!- afuera de la casa; estabas pesado tirante, tieso, no te querías mover, era dificilísimo deslizarte –yo solita!- uf!, te saque de tu casa a la fuerza, los roles se habían invertido, ahora era yo la que dominaba la situación, y tu en el suelo –como siempre quise verte-; a unos metros de la vereda de la salida de tu casa, al lado del camino había un pequeño barranco, con el cual, en algunas de tus borracheras ya habías tropezado, y por ahí te haría bajar, era algo así como un pequeña colina empinada –pequeña-, que desembocaba en una laguna de aguas serenas y repletas de algas; pero arrastrarte fue difícil, lo mas rápido hubiera sido cargarte, tomarte de algún lado y arrástrate así…, pero ya no quería tocarte mas, nunca mas; pero me seguías complicando la vida pedazo de mierda, como pude y muuuy lento te lleve a la orilla de ese barranco, como donde vivías era un suburbio, nadie se preocupaba de colocar protecciones en la vía publica, ja!, ni siquiera estaba pavimentada la calle, ni menos la municipalidad se preocupaba de cortar las malezas de las veredas, fue en ellas, que ya eran arbustos en los cuales te atascabas constantemente al ir –intentar- rodar cuesta abajo, te atajabas en una infinidad de obstáculos, ramas, piedras, árboles…etc ; no tuve otra opción que empujarte, no quería tocar esa piel fría, hinchada y húmeda, -yo no quería reconocer que mas que asco, lo que estaba sintiendo era, de a poco; miedo- ; al llegar a la orilla de la laguna, como siempre y desde siempre, había un bote solitario, no había gente, esa era única opción, ¿Qué me inspiro?, la idea vino de el asco que tuve de comer esas mortadelas, al escupirlas y dejar correr el agua….;me ilumine, y aquí estoy, intentado remar rápido y en silencio en estas aguas oscuras.

Solo llevaba escombros de construcción, cemento, para poder hundirte en la laguna, con tanta fuerza estaba empezando sentir mi típico dolor lumbar, con los fierritos que sobresalían de algunos escombros, pude atar las cuerdas para amarrártelas estas a tus pies, manos y cuello, esa acción abrió mas la pseudo traqueotomía que tenias, el bote era viejísimo, se estaba filtrando el agua, remaba rápido –creía- empecé a escuchar las bocinas de autos, el croar de las ranas, las luces en las casas se prendían…; decidí que era el lugar para botarte, mas bien me asustaba tanta gente rodeándome y sin darse cuenta de lo que hacia, podía haber la posibilidad que alguien, después de un día de trabajo quisiera bajar a la laguna a tomar, fumar o a solo relajarse y verme a mi, sin tener certeza de quien era, o que hacia, pero, nadie en sus cabales se mete de noche, sola en esa laguna; pare, te quitaba la frazada que cubría tu cara y parte de tu cuerpo, se atasco en tu mano izquierda, me dio rabia, y jale con fuerzas… y todas las ampollas de tus manos y rostro se reventaron, algunas me mojaron con un liquido helado y aceitoso,, el espectáculo fue horrendo, todo tu rostro como con parches sueltos de piel estirada, lugares –como tus mejillas- sin piel, y de donde salían líquidos raras, sangre no era, corría lentamente por tu rostro, y por la poca luz, solo se veía oscuro y brillante, me dieron nauseas, mi estomago me hacia vomitar, pero no había comido, solo eran arcadas de saliva y las ultimas con bilis, sin dejar pasar mas tiempo, y con todo mi voluntad –que era mas que mi fuerza- te tome y te empuje al agua, hacías que el bote se balanceara, y que en su vaivén, se llenara mas de agua, tome las piedras y comenzaste a hundirte lentamente, con las ganas que tenia que vencieras rápido, te empuje –obviamente así abajo- y con ese impulso…me voltié, caí al agua, y todo tu cuerpo me rozada al hundirte en esas aguas negras, me tocaste, aunque fuera por segundos, los sentí eternos, y desperté, desperté de mi trance y sentí miedo, por eso nade, nade como pude, el tramo mas corto para llegar a la orilla se me hacia eterno, pensaba que podías atraparme y ahora tu hundirme, ahogarme y hacer lo mismo que yo te hice a ti, con esa idea seguía nadando, cuando, algo de pronto, toco mi pie, mi pierna y me envolvió, estoy segura que me orine de el susto, seguía nadando, la luna se divisaba en ondas largas y blancas –en el agua negra- y ahora mezclada contigo, algo tomo mi mano y la acaricio suavemente, algo latigoso, ¡horror!, creo que es tu cara despellejada, pero reaccione apretando lo que me toco…eran una de los millones de algas que había flotando cerca de la orilla, estaba pronta a llagar a tierra.

Ya en la orilla, exhausta me tire en el pasto, algo recompuesta, busque tu casa a la distancia, y estaba con las luces prendidas, entre en pánico, me asuste, ahora deben saber o suponer lo que paso…¿Qué hago ahora?; mojada aun, empecé a caminar lento, para no levantar sospecha, sentía frió, me daban tiritones de escalofríos, mi estomago rugía de hambre, me dolía mi lumbago y las articulaciones, caminaba sin rumbo, unos mechones de pelo se me iban a la cara y me los quitaba, la luna giraba lento alrededor de la tierra, las imágenes se me iban a la cabeza, estaba recordado casi todo, perfectamente, …, peor, la conciencia estaba empezando a trabajar.

“Que mierda te haz creído”…., “Que mierda…”. Tus frases se repetían en un eco eterno en mi cabeza, la imagen de tu rostro despellejado, tus músculos a la vista, la traqueotomía, cuando me las di de medico cirujano y te corte sin piedad la garganta…y abrías tu boca como pez fuera de el agua –que irónico, ahora estabas en ella- y la sangre, cuanta sangre, cuanto te herí…

La calle sin pavimento estaba húmeda, frió intenso, de helada, algunos postes de alumbrado publico buenos y mas malos, solo una persona con una mente enferma como la mía se atreve a pasear sola y a estar horas por aquí, los perros ladraban fuerte, pero ellos no me asustaban, nada de ahí me asustaba, le tenia miedo a mi cabeza que me hacia pensar y recordar lo que debía olvidar; después que con mis propias manos te mate, después…; a lo que le tenia miedo era a morir, morir como tu, y con todo esta mierda, todo este incidente, se me habían olvidado dos cosas.

Primero; lo que siempre me guío desde niña, lo único que me hacia ser persona –no se q a que tipo de animal pertenezco ahora- se me había olvidaba lo principal…; mi temor a Dios, se me olvidaron los diez mandamientos, se me olvido éxodo 20:13 “no mataras”, se me olvido, se me nublo…pero eso no es pretexto para decírselo a el, se me olvido que Dios es omnipresente, que esta en mi cabeza sabiendo y escuchando todo, ¡el fue el principal testigo de todo! -¡¿Qué voy a hacer ahora?!.

Segundo; que me avergüenza de la misma manera, porque me cuestiono lo que me cuestionaran a futuro; ahora se sabrá, nadie lo sabia. Tengo 3 mese de embarazo; mate al padre de mi hijo; ¿me perdonara algún día?.

Mi hijo, es un hijo no esperado, no deseado, no buscado, aun no querido, y su padre nunca supo de su existencia, porque estoy segura que lo haberlo sabido, hubiera buscado el aborto, aunque suene contradictorio, yo no quería … matar a una criatura, no quería, pero…, uno nunca sabe …

Donde me oculte el resto de la noche era un escorial horrible, trataba de pensar que podía hacer, ¿entregarme?, ¿darme a la fuga?, embarazada no llegaría muy lejos, y si me entrego hasta puedo sacar provecho de este embarazo de 3 meses y 17 días, este pedazo de ti que no murió, ¿podré querer a este hijo?, si se de quien es, y se el pastelito de papa que tendría, podría nacer igual a ti, y si tuviera tus ojos lo odiaría por eso, me recordaría el resto de mi vida lo que hice, y me recordaría como fuiste hecho, a la mala, a la fuerza, dolorosamente rápido, me tomaste por la espalda y tuviste el coito como lo hacen los perros, montado uno sobre la espalda de el otro, sin mirarse a la cara, como los animales, si no fue amor, fue una violación, tengo 16 años y eso fue , violación, no estupro; tengo motivos concretos y uno vivo dentro mió, puedo justificarme, que yo no tengo tanta culpa, tus acciones me hicieron llegar a esto, fue en mi defensa, puedo decir mil cosas, pero, ¿me creerán?, quizás pueden entenderme de cómo llegue a esto, pero ¿justificarme…?, llevo 2 días sin comer, sin dormir, sin asearme, llevo 2 días pensando, pensando…


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