sábado, 17 de noviembre de 2007

M U D O


16 de julio de 2001
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´´My heat is broke
But i have soe give
Hepp me on hole
And mend it with you...
Drum – Nirvana

vi. en esos ojos algo que no quería ver – y no querré ver mas.
En tus pupilas dilatadas se reflejaban las luces que prendí para ti – que me arden, todavía, muy adentro – que se unieron a mis dedos, mis brazos eran dos cirios amarillos.
Me escarche y encandile, reflejándome, mi sombra es un cobertor, te abrigare, te anidare eternamente entre mis dos cirios tibios.
Si ahora pudiera rociarte de bálsamo y humectar tus costras, borrar esa sonrisa estampada, corcheteada con puntos groseros, que deja ver esos dientes brillantes, si se pudiera besar tus úlceras aun húmedas, liquidas, si no hubieras marcado todo lo que tocaste.
Debo encontrar otras razones, otras alucinaciones.

…Angustia, ansiedad,…de lo finito y lo infinito…

Si tu sangre no me fuera tan dulce, y si no confundiera tus coágulos con cerezas.
Tal vez mis caricias sirvieran para algo, si pudiera cambiar, romper el hielo de tu piel, quizás los cirios servirían, goteándoles, esparciéndoles sus lagrimas en ti, para reanimarte, me mirarías, los cirios se apagarían, se deformarían en dedos que te acariciarían por todo el tiempo que perdí.

Tu palidez intangible, la rigidez rebelde, tu cuerpo convertido en fierros retorcidos, si pudiera unirme a ti, mezclarnos, cambiar nuestras partes para retardar el tiempo, para que lo natural no se cumpla.


Me amarre a ti, me enterré tus fierros y con nuestra sangre me soldé a ti, no nos separaran, ahora no, quisiera suavizar tus labios con los míos, si nos fundieran, ser un ser homogéneo, ser ambos nuestro propio hijo.

Quiero aceptar la verdad, si viera con mis ojos- que no los tengo, te los cambie –si esta ceguera fuera para mejor…o, si viera la verdad.

Quisiera encontrar ese consuelo amnésico, que no fuera egoísta, si buscara opciones,…si quedaran ilusiones o esperanzas, …pretextos, no hay sobriedad, solo alusiones de fierros y cirios, imágenes miopes, neblina, humedad.

Quiero descansar de los dolores de parto de este hijo que no quiere nacer, este híbrido que me rompe entera, que me destroza, me desgarra…

Quiero el consuelo amnésico, quiero despertar.

Tranquilidad, paz, las razones no serian las mismas, todo seria mejor, todo como antes de mi gravidez, mejor, mucho mejor.

domingo, 28 de octubre de 2007

Catarsis III parte


Agosto 1998
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… y ahora que?, otra vez, es una rutina, ¿otra visita mas?, ya había subido 15 kilos en 7 meses de embarazo, y me quedaban 2 mas, comiendo sin sal, tomando litros de agua, me sentía como un Buda de yeso, de esos baratos, populares, esos de la suerte, desparramada en grasa y retención de liquido en mi cama, con pijama por tres meses, ¡TRES MESES¡, había empezado a tener síntomas de perdida, algo como un dolor de ovarios, pero diferente, dolor muscular, y ese escalofrió típico del SPM; me acomode en la cama, los mire, algo se me paso por la cabeza: las cosas caen por su propio peso, nada se puede ocultar bajo el sol.

- ¿Qué les pasa a Uds., que quieren?, y esa cara? – les pregunte
Me hicieron un gesto que querían hablar conmigo, afuera de mi casa, me vestí con flojera, lentamente, quería darme tiempo para pensar que era lo que querían, en todos estos meses, escasamente, tus hermanos, mis cuñados, me venían a ver, la constante era tu mama, que venia a hablarle a mi horrible preñez, intentaba abstraerse de que era yo la que tenia a ese bebe en el vientre, al que le susurraba idioteces en chiquitito, con su horrible hálito, sobre todo porque a estas alturas se había confirmado que era “varoncito”, pero, yo no le tenia nombre, mentía diciendo que ningún nombre me parecía tan bonito y original, yo solo le decía “boy”, ignoraba cuando tu madre lo llamaba por tu nombre, me aislaba al escuchar esa maldición, como llevaba meses metida en un mutismo de “shoc”, por tu partida; aunque no hay que ser estupido para no pensar que la mayoría desconfiaba de mi, pero no tenían como probarlo, yo solo declare que esa noche, la ultima que te vi, habíamos discutido y paliado brutalmente, que ambos nos habíamos ido a los golpes –porque cuando, esa ultima vez que me golpeaste en la cara fue obscenamente visible por mas de 1 semana- , que el motivo fue el embarazo, que lo tomaste mal porque no te había contado y te ofendiste al ser ultimo en saberlo, el resto, especulaciones, mi cuerpo hace 4 meses era diferente, no tenia la capacidad física de arrastrar un cuerpo de la casa, porque, si estabas muerto, tu cuerpo no estaba en tu patio, ni debajo de tu casa, lugar que yo no existía como tal, porque la policía desarmo el patio, y tus hermanos desmantelaron la casa, buscándote, había muchas hipótesis, como por ejemplo el ajuste de cuentas, con varias personas mas, algunas que ni conocía que habían relacionado contigo, incluso, uno de tus hermanos, el mayor, con el cual no te llevabas públicamente mal, varias peleas y palizas te había dado, la ultima te dejo en el hospital, por eso, junto conmigo, era al mas sospechoso, pero para desviar la tensión, se propuso la cruzada de encontrarte, se lo juro a tu santa madre, que seria la razón de su vida, encontrar a su hermano y descubrir que le había pasado, y de paso, todos sabíamos que el era el tipo de animal que se cobrara a mano limpia las deudas, eran la misma mierda, lo mismo.

Esto no es normal, pensé, mientras salía por el marco de la puerta de mi casa afirmando mi vientre con mis dos manos.

- vamos, súbete –me indico con la cabeza, que entrara en su auto.
- ¿Ah?, pero si saben que no debo salir, que tengo que estar en reposo, estaba con tu mamá cuando el doctor me dio el reposo absoluto –eso era otra cosa, esa vieja me acompañaba a todos los controles, iba mas que mi mamá, me compraba todas las recetas, vitaminas, fierro…, todo, todo.
- De eso se trata…
- De eso ¿que?, esta helado, no voy a salir.
- Mi mamita se siente mal, esta en cama y quiere verte.
- …¿Qué le paso? –intente mostrar preocupación
- Súbete.
- …¿Qué le paso?...
- Su-be-te!-nunca, nunca tu hermano mayor había sido amable conmigo, todo lo que tenia que ver conmigo, excepto Boy era un desagrado para el.
- …ya, ya, solo por tu mamá, voy a buscar una chaqueta…
- No, no, no – me tomaste de la solapa de mi vestido maternal y me hiciste sentar en el asiento de atrás de tu auto viejo, luego y muy rápido, en mi izquierda y mi derecha, se sentaron tus otros dos hermanos, los gemelos, de mi edad, menores que el difunto, al cual adoraban con veneración, después que desaparecieras comenzaron a usar tu ropa, como si fuera una manda.
- ¡¿Qué les pasa a ustedes?!, me duele!!
Las sonrisas cómplices entre los gemelos me estremecieron, el ambiente se volvió denso, como que un velo oscuro me cubrió y no podía ver ni pensar nada, me puse nerviosa, comencé a sudar helado, me agite de inmediato, el corazón comenzó a saltar casi tan fuerte como Boy, que al escuchar a sus tíos se movía histérico dentro mió, pateándome sin cesar, no me hacían caso, se reían con carcajadas enloquecedoras que me destrozaban la cabeza, me estaban avergonzando, no sabia que pasaba.

El auto partió, sin rumbo

(Continua)

viernes, 26 de octubre de 2007

Catarsis II parte




28 de marzo de 1998

…tenía que sacarte de ahí, hacer que desaparecieras lo antes posible –antes que empezaran a echarte de menos- que no quedara resto de lo fuiste, y menos de lo que paso, tenia que limpiar y secar todo este desorden, además, también tenia que ver donde sepultarte, todo seria a mi manera, ¡por fin todo seria a mi completo gusto!, ya no interferirías mas, nunca mas.

No me preocupe de el “detalle” de un ataúd –para que si fuera o dentro de el te pudrirás igual, y los gusanos harán una residencia en tu cuerpo, que se ira corrompiendo con lo días- por eso, tenia que improvisar algo, pero pronto, tenia que encontrar un lugar donde botarte; los de la fiesta no creo que tuvieran la certeza de lo que realmente sucedió, de cómo los acontecimientos se tornaron de mal cariz, pero…, no me iba a confiar en un grupo de “amigos” que son capaces de conspirar contra uno de su grupo, esta bien, yo busque el apoyo, ¿pero si hubiera sido al revés?, no, ya no confió en nadie, nunca mas.

Todo nosotros tenemos la misma fragilidad; morir, un ultimo acto común y hereditario, ya que no la podemos evitar, pero a veces tampoco la podemos adivinar, me adelante, y como ya sabes, tome los acontecimientos en mi mano, tome las riendas de tu desbocada vida, y, bueno, para que voy a seguir con lo que ya sabes perfectamente, ¿para que mas detalles?, si se que tu los recuerdas mas que yo, lo único que no murió contigo fue tu recuerdo.

Sacarte del baño fue una experiencia accidentada, -obviamente después del rigor mortis, no quería dejar mas evidencia en esa casa, al conseguirte retirarte de la tina, de inmediato empezaste a tirar todo lo que tocabas, la muerte te había dado kilos demás, pesabas mas que nunca, tu cuerpo se veía incomodo, no sabia como tomarte bien, como pude, y muy torpemente te fui arrastrando de la tina al suelo del baño, del baño a el pasillo, y de ahí, al living –porque era lo mas cerca- ¡imbecil, zanguango y estupido, muerto y me sigues complicando la vida!, tus coágulos ensuciaron el piso de madera y parte de la alfombra que había en el living, volví a replantearme como te saco de esta casa, para que no sea mas engorroso aun, ¿como lo hago?, si esto no debía ser así, la que debiera estar aquí, así, es a la tipa que contrate, ella empeoro todo, ella complico todo, porque , si lo se, esto me servirá de defensa, pero no era para tanto, yo quería asustarte, no matarte, no es que me este arrepintiendo, ¿para que?, pero ella…, ¿y si ella habla?, ¡¿y si me delata?! –no puede servir de testigo, no es confiable, ni mis amigos son confiables, ¿pero su dudosa reputación…?, después me preocupo de eso, ahora, para variar, tu eres mi problema- …como te saco de la casa, ¿Cómo te saco para que no se den cuenta de que eres tu?, ¿te corto en pedacitos?, ¿trocitos de carne y huesos, y se los doy de a poquito a los perros?, ¿y lo de adentro?, bolsas llenas de viseras hediondas e hinchadas, húmedas, llenas de solo porquería?, para que cundo te encuentren, cuando estés rodeados de policías de investigación, de medios de comunicación, y divulguen tu muerte y busquen a el culpable, y en titulares digan que fue un crimen pasional…., ¿pasional?,no, no, no, si pasión era lo que menos me inspirabas…, pero suena bien, mmm, atrayente, mmm si, me gusta la idea, podría ser, pero nada!, ¡ya lo hice!, debo terminar lo antes posible con esto.

En el living te deje atrás de el sillón grande, jamás encima de la alfombra, para que dejar mas residuos tuyos?, ¿y si dejo mas, así se asustaran mas al llegar a la casa?, pero eso no era necesario, para que buscarme mas problemas, no era ese mi propósito, fui a la pieza que usaban como bodega, ahí dejaban todas la botellas, vacías, medias o cerradas que sobraban, y …, estaban todas vacías, y las q tenían algo, era pura basura, lo que buscaba era, con que quemarte la cara y las manos, pero con eso alcoholes no podía contar, necesitaba borrarte algunos de tus rasgos, las tapaduras no podía sacártelas, solo quería poder ganar tiempo, mientras intentaran descubrir quien eras, porque –a pesar mió, estaba segura, podía firmarlo, que te encontrarían- , así que fui a la cocina, y puse a hervir la tetera, y mientras esperaba, empecé a sentir hambre, abrí le refrigerador, adentro habían cajas plásticas, de diferentes colores y tamaños, habían algunas frutas, verduras lacias, y una fuente de vidrio con gelatina de frambuesa, creo, frutos rojos, … -de tus heridas brotaba sangre tibia, y muy roja, que con el paso de las horas quedo encima de ti, como una brillante capa de gelatina, que oculto tus heridas…- fue menos de un segundo que lo pensé, así que lo que hice, fue tomar la caja plástica transparente de mortadela lisa, con ella tomada , me senté en el piso de la cocina, me afirme en la pared que daba frente al refrigerador, a mi derecha, la cocina con la tetera aun fría, a mi izquierda, un mesa pequeña, afirmada a la muralla, con 3 sillas, y la puerta que daba al living, donde te escondí detrás del sillón, el piso igual era de madera, crujían las tablas, respire profundo, relajándome, me dieron ganas de fumar, pero estaba aprendiendo hace poco, es decir, aun no me relajaban, solo me picaba la garganta con ellos, no los aspiraba, mientras pensaba en que hubiera sido bueno, ya saber fumar, para poder relajarme algo, saque una rodaja de mortadela e inconcientemente me la eche en la boca, la comí lentamente, masticaba poco, pero, igual comía lento, estaba cansada, tragaba lento, sentía pasar ese pedazo de carne fría y blanda por mi garganta, y que descendía lentamente, suavemente… -eras tu, porque lo que comía era irremediablemente carne muerta, ese fiambre podías ser tu- me pare rápido del suelo y escupí todo en el lavaplatos, me enjuagué la boca largo rato, no se cuanto tiempo fue, pero la tetera empezó a chillar, pero, quizás, esa agua hirviendo no me servirá, yo quiero borrar detalles de tu rostro, quiero…, cera, cera hirviendo, el piso es de madera, debe haber en esta casa; después de mas de media hora buscando me convencí que no había, no la encontré, y volví a la cocina, eso si me serviría, aceite de cocina hirviendo, además de quemarte, te cambiaria el color de la piel, vacié la tetera, trate de secarla algo, y eche el aceite dentro de ella, me seria mas fácil manipular ese liquido caliente en un recipiente así, además que no me salpicaría ni mis manos, ni mi cara, mientras hervía mi pócima, te fui a ver, me acerque lento, sigilosa –como si durmieras y temiera despertarte- me arrodille al lado de ti y te mire como si no te conociera, que increíble, sentí lastima, desde medio muslo así arriba tenias deferentes tipos de cortes, largos cortos, profundos, menos profundos, rasguños, tus vellos sobresalían notoriamente en tu piel, tu rostro hinchado e irritado, tus ojos cerrados, en la parte derecha de tu frente, se notaba lo de la inauguración,… seguías pareciendo un pollo faenado, demasiado pálido para la luz de la mañana que te daba de lleno a través de la cortina, sabia que a esta hora nadie vendría acá, porque; 1º- tus hermanos no estaban en la cuidad y 2º- todos sabíamos que te despertabas pasado las 12- , te saque la toalla que había enredado bajo de tus axilas, para poder arrastrarte, y te cubrí con ella, solo parte de tu cuerpo, tus piernas quedaron al descubierto –la tetera volvía a chillar- fui a la cocina y la traje, ¿Qué es mas importante, cara o manos?, manos obviamente, corrí un poco, aunque no era mucho lo que te cubría la toalla, y todavía burbujeando, chispeando, te rocié aceite hirviendo en las ambas manos, para mayor eficacia, volví a colocar la tetera al fuego y te volteé, para que el aceite te diera de lleno en la palma de tus manos, en tus dedos, en tus yemas, así lo hice, me demore pero lo logre, otra vez la tetera en el gas, mientras te dejaba boca arriba, te puse otra vez la toalla, no sabia porque lo hacia, pero igual, fui a buscarla otra vez, y te vacíe, rápidamente todo ese aceite re-hirviendo en tu linda carita,…, y comenzaron a formarse globitos, ampollas y ampollitas, tu piel se torno ocre, como de verano, tu piel ya estaba bastante tensa por la inflamación de tus tejidos, que el aceite hizo algo que no me esperaba…, te abrió los ojos, los parpados se recogieron, y entre abiertos me mirabas, luego en tus manos la misma cosa, claro que, las ampollas a parte de inflamarlas, hizo que tus dedeo se recogieran mas, al ver que tus manos de cerraban levemente…,reconozco que: me asuste, recordé la ultima vez que me golpeaste -solo hace unas horas- trate de ser racional, de explicarme que los efectos del aceite en tu cuerpo eran normales, ¿pero que era normal ese día?, si ese día era irracional, no, no podías hacer nada, NO DEBÍAS hacer algo, no, no puedes así; no me expliqué mas y saque la frazada que estaba sobre el sillón y te cubrí por completo, bueno, casi, porque tus pies, asombrosamente intacto, limpios y blancos, quedaron al descubierto, no quería volver a remover la frazada, no quería acercarme mas a ti, dude, sentí un escalofrió, creo que recién, recién, empezaba a salir de a poco de mi transe, claro despertaba…, pero todavía me quedaba.

Fui al patio, buscaba herramientas, algo, alguna ayuda, fui al taller de madera húmeda que tenias en el patio, abrí con cuidado la puerta para que no chillara, era medio día y se escuchaba el ruido de las casa vecinas, el ruido de las rancheras por un lado y boche de la novela venezolana de moda por el otro lado, me ayudaba mucho que tus vecinos fueran medianamente sordos, porqué todo era en exceso, todos tenían que hacer saber a los demás lo que escuchaban o veían, las ventanas abiertas con las cortinas corridas, las puertas igual, el aroma a la fritanga era fuerte, y con mi hambre a cualquier aroma era susceptible, ¿o me imaginaba el aroma de las papas fritas en aceite quemado? Se escuchaba a niños gritar, no se de que, perros que ladraba, y mas fuerte aun el acordeón de la Guadalupe del Carmen,…, no encontraba nada útil, no se porque tenias taller si casi no habían herramientas, era mas leñera que otra cosa, solo encontré un azadón, ¿de que me podría servir?, seria peor que no encontrara nada, me quede un buen rato en la leñera, porque los niños de la vecina, se pusieron a jugar con su perro antes de darle la comida, ese perro tenia esa condición, solo comía después de jugar, x eso hacían mil malabares para entretener el perro, mientras yo, dentro de la leñera, con el aroma a fritanga junto con la humedad, me daban nauseas, y arcadas que no podía controlar, transpiraba helado, como que me sentí afiebrada, todo se puso lento…, suave,…., empezó a oscurecerse temprano, y a sentir un zumbido que me dejaba sorda, sudor frió, pero las mejillas ardiendo, no sentí mas la voz venezolana, y la ranchera y el perro y los niños…, me desmaye, si, así de simple y estupido, me desmaye.

No se cuanto rato estuve tirada ahí, y no se si me demore mas en despertar que en salir de esa leñera, porque solo Salí al estar segura que nadie había en los patios de lo vecinos…, y solo encontré un rastrillo, solo eso me era mas útil de tu “taller”…; ya estaba oscureciendo, no se si los vecino se extrañaban que no había estridencia en tu casa, mucho silencio, era extraño escuchar el ruido de los vecinos, la televisión, el sonido de la loza en la mesa, el crujir de la escalera de madera…, tenia hambre, demasiada hambre, pero junto con muchísimo asco de comer cualquier cosa de tu casa, me di cuenta que aun andaba con la ropa regada de tu vomito, y no tenia nada de mi ropa en tu casa, estaba fatigada, no quería mas, tenia mucho sueño, pero debía apurarme, porque llegarían los otros a ver que fue lo que paso.
Anochecía rápidamente.

Me fije –nuevamente- que no hubiera nada afuera; como ya no quería tocarte mas, con el rastrillo, enterrándote las púas en, tu garganta, intente arrastrarte –por fin!- afuera de la casa; estabas pesado tirante, tieso, no te querías mover, era dificilísimo deslizarte –yo solita!- uf!, te saque de tu casa a la fuerza, los roles se habían invertido, ahora era yo la que dominaba la situación, y tu en el suelo –como siempre quise verte-; a unos metros de la vereda de la salida de tu casa, al lado del camino había un pequeño barranco, con el cual, en algunas de tus borracheras ya habías tropezado, y por ahí te haría bajar, era algo así como un pequeña colina empinada –pequeña-, que desembocaba en una laguna de aguas serenas y repletas de algas; pero arrastrarte fue difícil, lo mas rápido hubiera sido cargarte, tomarte de algún lado y arrástrate así…, pero ya no quería tocarte mas, nunca mas; pero me seguías complicando la vida pedazo de mierda, como pude y muuuy lento te lleve a la orilla de ese barranco, como donde vivías era un suburbio, nadie se preocupaba de colocar protecciones en la vía publica, ja!, ni siquiera estaba pavimentada la calle, ni menos la municipalidad se preocupaba de cortar las malezas de las veredas, fue en ellas, que ya eran arbustos en los cuales te atascabas constantemente al ir –intentar- rodar cuesta abajo, te atajabas en una infinidad de obstáculos, ramas, piedras, árboles…etc ; no tuve otra opción que empujarte, no quería tocar esa piel fría, hinchada y húmeda, -yo no quería reconocer que mas que asco, lo que estaba sintiendo era, de a poco; miedo- ; al llegar a la orilla de la laguna, como siempre y desde siempre, había un bote solitario, no había gente, esa era única opción, ¿Qué me inspiro?, la idea vino de el asco que tuve de comer esas mortadelas, al escupirlas y dejar correr el agua….;me ilumine, y aquí estoy, intentado remar rápido y en silencio en estas aguas oscuras.

Solo llevaba escombros de construcción, cemento, para poder hundirte en la laguna, con tanta fuerza estaba empezando sentir mi típico dolor lumbar, con los fierritos que sobresalían de algunos escombros, pude atar las cuerdas para amarrártelas estas a tus pies, manos y cuello, esa acción abrió mas la pseudo traqueotomía que tenias, el bote era viejísimo, se estaba filtrando el agua, remaba rápido –creía- empecé a escuchar las bocinas de autos, el croar de las ranas, las luces en las casas se prendían…; decidí que era el lugar para botarte, mas bien me asustaba tanta gente rodeándome y sin darse cuenta de lo que hacia, podía haber la posibilidad que alguien, después de un día de trabajo quisiera bajar a la laguna a tomar, fumar o a solo relajarse y verme a mi, sin tener certeza de quien era, o que hacia, pero, nadie en sus cabales se mete de noche, sola en esa laguna; pare, te quitaba la frazada que cubría tu cara y parte de tu cuerpo, se atasco en tu mano izquierda, me dio rabia, y jale con fuerzas… y todas las ampollas de tus manos y rostro se reventaron, algunas me mojaron con un liquido helado y aceitoso,, el espectáculo fue horrendo, todo tu rostro como con parches sueltos de piel estirada, lugares –como tus mejillas- sin piel, y de donde salían líquidos raras, sangre no era, corría lentamente por tu rostro, y por la poca luz, solo se veía oscuro y brillante, me dieron nauseas, mi estomago me hacia vomitar, pero no había comido, solo eran arcadas de saliva y las ultimas con bilis, sin dejar pasar mas tiempo, y con todo mi voluntad –que era mas que mi fuerza- te tome y te empuje al agua, hacías que el bote se balanceara, y que en su vaivén, se llenara mas de agua, tome las piedras y comenzaste a hundirte lentamente, con las ganas que tenia que vencieras rápido, te empuje –obviamente así abajo- y con ese impulso…me voltié, caí al agua, y todo tu cuerpo me rozada al hundirte en esas aguas negras, me tocaste, aunque fuera por segundos, los sentí eternos, y desperté, desperté de mi trance y sentí miedo, por eso nade, nade como pude, el tramo mas corto para llegar a la orilla se me hacia eterno, pensaba que podías atraparme y ahora tu hundirme, ahogarme y hacer lo mismo que yo te hice a ti, con esa idea seguía nadando, cuando, algo de pronto, toco mi pie, mi pierna y me envolvió, estoy segura que me orine de el susto, seguía nadando, la luna se divisaba en ondas largas y blancas –en el agua negra- y ahora mezclada contigo, algo tomo mi mano y la acaricio suavemente, algo latigoso, ¡horror!, creo que es tu cara despellejada, pero reaccione apretando lo que me toco…eran una de los millones de algas que había flotando cerca de la orilla, estaba pronta a llagar a tierra.

Ya en la orilla, exhausta me tire en el pasto, algo recompuesta, busque tu casa a la distancia, y estaba con las luces prendidas, entre en pánico, me asuste, ahora deben saber o suponer lo que paso…¿Qué hago ahora?; mojada aun, empecé a caminar lento, para no levantar sospecha, sentía frió, me daban tiritones de escalofríos, mi estomago rugía de hambre, me dolía mi lumbago y las articulaciones, caminaba sin rumbo, unos mechones de pelo se me iban a la cara y me los quitaba, la luna giraba lento alrededor de la tierra, las imágenes se me iban a la cabeza, estaba recordado casi todo, perfectamente, …, peor, la conciencia estaba empezando a trabajar.

“Que mierda te haz creído”…., “Que mierda…”. Tus frases se repetían en un eco eterno en mi cabeza, la imagen de tu rostro despellejado, tus músculos a la vista, la traqueotomía, cuando me las di de medico cirujano y te corte sin piedad la garganta…y abrías tu boca como pez fuera de el agua –que irónico, ahora estabas en ella- y la sangre, cuanta sangre, cuanto te herí…

La calle sin pavimento estaba húmeda, frió intenso, de helada, algunos postes de alumbrado publico buenos y mas malos, solo una persona con una mente enferma como la mía se atreve a pasear sola y a estar horas por aquí, los perros ladraban fuerte, pero ellos no me asustaban, nada de ahí me asustaba, le tenia miedo a mi cabeza que me hacia pensar y recordar lo que debía olvidar; después que con mis propias manos te mate, después…; a lo que le tenia miedo era a morir, morir como tu, y con todo esta mierda, todo este incidente, se me habían olvidado dos cosas.

Primero; lo que siempre me guío desde niña, lo único que me hacia ser persona –no se q a que tipo de animal pertenezco ahora- se me había olvidaba lo principal…; mi temor a Dios, se me olvidaron los diez mandamientos, se me olvido éxodo 20:13 “no mataras”, se me olvido, se me nublo…pero eso no es pretexto para decírselo a el, se me olvido que Dios es omnipresente, que esta en mi cabeza sabiendo y escuchando todo, ¡el fue el principal testigo de todo! -¡¿Qué voy a hacer ahora?!.

Segundo; que me avergüenza de la misma manera, porque me cuestiono lo que me cuestionaran a futuro; ahora se sabrá, nadie lo sabia. Tengo 3 mese de embarazo; mate al padre de mi hijo; ¿me perdonara algún día?.

Mi hijo, es un hijo no esperado, no deseado, no buscado, aun no querido, y su padre nunca supo de su existencia, porque estoy segura que lo haberlo sabido, hubiera buscado el aborto, aunque suene contradictorio, yo no quería … matar a una criatura, no quería, pero…, uno nunca sabe …

Donde me oculte el resto de la noche era un escorial horrible, trataba de pensar que podía hacer, ¿entregarme?, ¿darme a la fuga?, embarazada no llegaría muy lejos, y si me entrego hasta puedo sacar provecho de este embarazo de 3 meses y 17 días, este pedazo de ti que no murió, ¿podré querer a este hijo?, si se de quien es, y se el pastelito de papa que tendría, podría nacer igual a ti, y si tuviera tus ojos lo odiaría por eso, me recordaría el resto de mi vida lo que hice, y me recordaría como fuiste hecho, a la mala, a la fuerza, dolorosamente rápido, me tomaste por la espalda y tuviste el coito como lo hacen los perros, montado uno sobre la espalda de el otro, sin mirarse a la cara, como los animales, si no fue amor, fue una violación, tengo 16 años y eso fue , violación, no estupro; tengo motivos concretos y uno vivo dentro mió, puedo justificarme, que yo no tengo tanta culpa, tus acciones me hicieron llegar a esto, fue en mi defensa, puedo decir mil cosas, pero, ¿me creerán?, quizás pueden entenderme de cómo llegue a esto, pero ¿justificarme…?, llevo 2 días sin comer, sin dormir, sin asearme, llevo 2 días pensando, pensando…


miércoles, 17 de octubre de 2007

Catarsis I parte


“Nadie sabe de lo es capaz;
Hasta que lo intenta”

Publio Siro
26 de marzo 1998

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Me fascinaba la idea de saber que estabas ahí, tirado en la taza de baño, botado, tieso y helado.

Sabia perfectamente como llegaste ahí, sabia como te había dado sueño, de cómo te dormiste sin despertar mas, sabia cada detalle, como que habías comido, que tomaste, con quienes estabas, sabio todo mi amor…, porque yo lo había planificado.

Lo planificado era que llegaras atrasado a la reunión tipo libertina que siempre hacían los viernes por la noche en tu casa, y siendo en ella –siempre te atrasabas-, siempre sacando la vuelta en tu trabajo para no llegar a ordenar, tenias que haber llegado tipo 12 de la noche, y llegaste 30 minutos antes, por poco nos pillas, por poco pillas a los demás arreglando todo, todos me habían ayudado en esto, porque me encontraban la razón, la idea era darte un susto, algo así para que no volvieras mas a amargarme la vida; tenia que vengarme esta vez, las cosas se había sobrepasado.

Siempre fuiste impuntual, y nos pereció rarísimo – algo sospechoso – que llegaras taan temprano, quizás por tu entupida cabeza, cabía la duda de que yo estaba ahí, yo nunca iba a esas reuniones – me lo tenias prohibido -¿creías que te arruinaría la noche, macho cabrio?, porque ese fue el pretexto que usaste otras tres veces, anteriores que no llegaste, esas anteriores también las planifique, claro, nunca te enteraste, yo era el obstáculo que no te permitía hacer todo lo que querías, eso decías, yo era como cualquier cosa, me usabas como querías,…., y lo peor es que de primera me dejaba, en señal de sumisión a mi apocalíptico amo, mansa como perra callejera que regala su corazón por migas de pan y caricias en la cabeza.

Llegaste y no quisiste tomar ni comer nada, dijiste que tenias malestar estomacal, nadie te creyó, y no lo tomaron en cuenta; tenias desconfianza, no querías comer, ¿acaso oliste mi perfume que todo tu entusiasmo se esfumo?; había preparado tu comida con algo de laxante, solo lo suficiente para no cambiar el sabor de lo que comías, luego, una de tus amigas de turno, las de exceso de maquillaje, las que trabajan con tarifas y por minutos –como taxis, y que yo contrate sin que nadie supiera – te saco a bailar, no querías, que te dolía el estomago, luego ella fue de nuevo, llevando un plato de cualquier porquería –de esos bocadillos que preparaba y que encontrabas una real porquera, digna de tu total asco -ella te empezó a dar en la boca, nuevamente no querías, insistía mucho –de eso se trataba el trato, que hiciera cualquier cosa, pero que comieras- se sentó en tus piernas y seguía el trato, tus manos estaban felices y ocupadas que terminaste comiendo esa porquería que entro en ti como algo vivo, porque tuviste una reacción extraña de asco y nauseas que controlaste con un vaso de whisky seco barato, repetiste y luego seguiste con la botella, te relajaste luego, despejado de escrúpulos empezaste a ser parte de un ritual, tu de eso, en tu inmensa sabiduría, no te diste cuenta, no lo sospechaste; me subestimaste.

Tu, por ser extremadamente infiel, me motivaste a comportarme tan idiota –como decías tu- me puse entupida, inservible, estorbaba, te aburría, mis cariños te desesperaban, que lo mejor para nosotros –una de las pocas veces que usaste la palabra nosotros para referirte a ti y a mi- era que termináramos; y tu infeliz, pedazo de mierda, estabas feliz metiéndote con cualquier par de piernas y pechugas bonitas, o medianamente bonita, con trago todas son bonitas, menos tu –me decías-, porqué para ti, últimamente la mujeres eran eso, una cosa, un objeto, éramos de látex, nos usabas una sola vez, y después… a la basura.

La rabia era sorba, ya la vergüenza había quedado tirada junto con algo mió, en la basura, no tenia mas objetivo y fin que vengarme, no tenia sentimientos, no tenia razón, no tenia amor, no tenia sentido, no tenia nada…bueno dentro mió, cuando te veía, me ardía el pecho, las manos me picaban por saltar y rasguñarte la cara, estaba como un caballo de carrera que mira solo la meta, de una realidad desconectada, en una carrera de mierda, una obsesión de intentar sentirme como antes, de sanar, porque tu no me alcanzaste a quitar algo de esperanza, de que todo debe cambiar, que vienen tiempos mejores, que el mar se va a calmar, dejara de llover, todo será normal, los tiempos mejores viene , pero sin ti, y eso tengo que resolverlo sola, nadie me va a ayudar en esto.

Después de emborracharte bien, te dieron mas nauseas, no las soportaste, fuiste al baño, eran como las 1:20 o 1:30, tempranísimo para que ya anduvieras dando pena, fue ahí que yo Salí a escena, tenia que disimular la ansiedad de saber que todo iba a terminar, casi no controlaba mis nervios, los demás me hacían gestos indicándome que estabas en el baño, me senté a esperar, a esperar, que da si son unos minutos o menos, pero sera esta noche, mañana será otro día.

Después de que yo tomara algo, y aburrida de que no aparecieras, tome una botella y me dirigí al baño, … y abrí la puerta, y mi sorpresa fue mayor, al verte tirado en la tina de baño, besándote y algo mas con la que yo había contratado, ¡pero no para eso!, lo de la tina estaba de mas, no ,no eso si que no, como mierda todo se me complica ahora, no, no, no, no, no era así, no me ibas a cagar de nuevo, no, si era peor eso, como mierda yo te facilite las cosas, como mierda yo lo hice?, ¿como?, no, no, no, NO TENIA QUE SER ASÍ, nada debía ser así, ella, esa mierda, la mujer se puso nerviosa, decía lo típico: “no es lo que te imaginas”; ¡claro era lo que yo veía!, me acerque y le tome de el brazo a ella, tome una toalla, y las lance fuera del baño, y cerré la puerta del baño con llave, por dentro, me miraste con asombro y te pareaste, en tus ojos existía esa luz llena de rabia, producida por la grosería que había hacho contra ti, me miraste echando rayos por los ojos y gritaste:!¿que mierda te has creído?!, yo furiosa, dolida, enferma de celos, en los niveles que rodea la locura, descontrolada, me acerque a ti, y te empuje con mis dos manos, tu rebotaste en la pared de la ducha, haciendo un ruido seco al golpearte, caíste lento medio desvanecido, y antes de tocar el suelo, reaccionaste, te pusiste de pie, y sin darme cuenta; me diste un golpe horrible de fuerte en mi cara, sentí reventar mi nariz, sangre de inmediato por mi labio superior rebanado y mas tarde por la nariz, porque me golpeaste dos veces mas de la misma forma, tu intransigencia me había anulado por completo, no solo por el dolor, sino por lo rápido de tu reacción, con el ultimo golpe, caí al suelo, en la esquina del baño – que era bastante pequeño- apoyada a medias en la pared, me di el tiempo de mirarte, mientras me secaba algo de sangre con mi manga, tu perecías al David de Miguel Ángel, así de alto, blanco y hermoso, de pronto te acercaste en una hachón extraña, tomaste mi mentón y viste el daño que me habías hecho, algo había en tus ojos, el orgullo de ver tu obra en mi rostro, me apretaste el mentón y me dijiste casi susurrando “¿no tenias nada mejor que hacer, mocosa de mierda?, ¿Quién te dijo que estaba aquí?”, de respuesta, te escupí, que divertido fue ver tu mueca de asco cuando el escupitajo sagriolento callo en tu rostro, me aborreciste, te dio otra nausea, seguida de una arcada, seguido de un vomito, que callo en mi cara, me vomitaste todos eso bocadillos con laxante que prepare para ti, ahí recién me di cuenta, que tenías razón, que en ese estado mi comida era una asquerosidad extrema, digna de tu condición humana.

No se de adonde saque fuerzas, pero te volví a empujar con mis 2 brazos, de tal forma que caíste nuevamente en la tina, tropezaste con el borde de la tina y caíste sentado, no se como no te quebraste la columna, rebotaste, el golpe sonó como una enorme cachetada, y tus ojos se llenaron de lagrimas y empezaste a quejarte y a garabatearme –para variar- y me acorde de la botella, y como si fueras un barco a punto de inaugurar, te golpie la botella en la cara, pero no se rompió, no reaccionaste mas rápido que yo, y volví a la inauguración simbólica de mi venganza, y esta vez salio como en el cine, la adrenalina me hizo sacar fuerzas sobrehumanas y te desintegre la botella en tu cabeza, automáticamente los trozos de vidrios se esparcieron en el baño, y la sangre que brotaba se mezclaba con el whisky barato de promoción, movías los labios intentando saber porque te ardían tanto tus llagas; con tus ojos medios cerrados me quedaste mirando de una manera que quedara marcad en mi memoria, me dio frió, tu mirada estaba llena de turbación, intuiste que quizás con mi furia te haría mas daño, fueron unos segundos eternos, pero reaccione y entre en trance, o algo así, tome de arriba de el botiquín, una lata de laca spray y te la rocié en tu cara, y te comenzaste a mover como babosa bajo sal, gemías, desesperado abriste la ducha y comenzaste a refregarte como podías, mientras yo me reía a carcajadas de puro nervios, y con una extraña felicidad que anulaba la sensación de culpabilidad, porque sabia que la laca debía de estar ardiendo en tus heridas, mientas seguías lavándote a medias, una segunda idea genial paso por mi cabeza, tome una caja a medio de capacidad de detergente y te lo vacié de cabeza a pies, ahí gritabas mas, por el agua comenzó a salir una espuma rosada, mientras me lanzabas maldiciones, supongo, por que no entendía muy bien lo que decías, aun tenia el mango de la botella en mi mano, lo que entendía era que ese baño debía dolerte hasta los huesos, de pronto, saliste debajo del chorro de ducha y me dijiste: “eres la peor mierda que he conocido, ninguna cagada contigo se borrara con esto, mocosa de mierda, siempre he sentido lastima por ti, siempre estabas sola, por eso me metí contigo, por lastima, por caridad…por una apuesta que hice con los demás…siempre me daba asco tocarte, mírate la mierda que eres, ¿no te dabas cuenta que siempre que me metía contigo estaba borracho?....!eres una mierda!, ¡una mierda!”…, te miraba sin pestañar, espere que terminaras de hablar, y te respondí: mmm, mmsi, tienes razón, terminemos…, con todo, instintivamente te empuje –otra vez-y empecé a ensartarte el mango de la botella, sin determe, sin pensar, sin reaccionar, sin culpa, te ensartaba las puntas de vidrios donde podía, y tu “mi amor”, parecías un David que había perdido su batalla contra Goliat, como se invirtieron los papales de esta historia, eras una mazamorra de espuma licuada, graserías, gemidos y sangre, un mix especial….no se cuanto tiempo estuve así, agrediéndote, ¿segundos?, ¿minutos?..., no lo se, solo tengo algo como algunos flash de momentos memorables, como alguno de tus insultos que no disminuían de tono, era una canción repetida, empezadas con uno, terminabas con mierda, pero tu voz era leña para mi fuego, hay amor como me azuzabas con cada estupidez, de lo que recuerdo con claridad fue cuando me hartaste con tu palabrería insulsa y tus manotazos a ciegas para defenderte de mi, no se como –bueno, en realidad si, pero no me creía capaz- que casi, o sin pensar de un segundo a otro deje de ensartarte el mango de la botella, me enfoque en una parte de tu cuerpo, especifica, frágil, sensible y al alcancé de mi mango; tu garganta, esa garganta invicta que rebane en hilitos, en finas líneas de expresión de mí furia, hiciste otra arcada seca –la ultima- y sacaste le lengua, abrías la boca como pez fuera del agua, tapabas con tus manos tus heridas, parecías que te ahorcabas tu solo, sangre oscura corría por tus dedos tiritones, tus ojos abiertos al extremo también tiritaban, y por la punta de tu lengua, caía un tímido y flojo chorrito de sangre y saliva. Tengo la certeza que me tuviste miedo, lo vi. en tus ojos tiritones, tenias pánico, no entendías como era que te pasaba eso, ¿a ti?..., no sabes como esperaba aquello, esa expresión de tus ojos, esa sensación de superioridad sobre ti, ahora yo estaba sobre ti, solo yo; lentamente, despacio comenzaste a deslizarte por la pared, caías como árbol talado en cámara lenta, de apoco, sin yo intervenir, te fuiste acomodando por la inercia de tu peso, quedaste boca arriba y con el chorro de la ducha encima de tuyo, eso me parecía increíble, y me acerque para “mirarte mejor”, y cuando lo hacia y comenzaba a sentir algo en mi pecho, en mi garganta, no lo se, ¿remordimiento?, lo que sea, de la nada, me tomaste una mano y me la apretaste con furia, con la presión de un cuerpo muerto -aunque existe la teoría de que cuando se muere, se pierden 21 grs, a mi parecer pareciera que lo muertos se endurecen y pesan mínimo como 10 kilos mas- bueno, con una presión increíble, que era como un torniquete en mi muñeca, fueron segundos eternos, con mi otra mano intentaba que me soltaras, y lo hiciste no por gusto, si no porque no aguantabas mas, estabas debilitándote precipitadamente, con la otra mano, intentabas desviar el chorro de la ducha que caía sobre tu garganta y pecho, la mano que tenias tomada mi muñeca, la colocaste rápidamente sobre tu garganta nuevamente, se que tus heridas te dolían, aun quedaban partes de tu cuerpo son granos de detergente sin disolver, tus ojos estaban cerrados, hinchándose, enrojecidos, el detergente había entrado en ellos, con la presión del agua, esta se convertía en una lavaza con muchísima espuma rosada, que subía suavemente, empezando a ocultar partes de tu cuerpo, ese hecho me hizo recordar, que tres días entes –como yo había deliberado el principio de esto- había ocultado en el botiquín, detrás de la enorme bolsa de algodón, un cuchillo, reaccione rápido, por que la acción de tomarme la muñeca me quito rápidamente la sensación de angustia que tenia, me volví a introducir en la ceguera demencial de la rabia, no tomaba en cuenta la trascendencia de mis hechos, tome le cuchillo, igual tome de la esquina del baño el envase verde de una botella de cloro, no se por que motivo, pero derrame cloro sobre la hoja del cuchillo, y este cloro caía sobre ti, no se si sentiste el aroma característico del cloro y reaccionaste nuevamente con brusquedad y tiraste manotazos vagos, y en uno, aun tu no viendo nada, me botaste el cuchillo de la mano, sentiste el sonido metálico y te renovaste rápidamente, intentaste levantarte inútilmente, y en uno de tus búsqueda ciega por debajo de la espuma rosada, me ganaste al encontrarlo, pero con tan mala suerte, que lo tomaste mal, lo agarraste con prontitud, pero por la hoja…., cortándote algunos dedos de tu mano derecha, me reí a carcajadas por tu estupidez, ya te movías mas lento, porque todo se te estaba empezando a colapsar de a poco, y los pequeñas astillas de vidrios que quedaron en tu cabeza y tronco seguían trabajando en mi beneficio, pero tu no te rendías, no lo hacías, tu voluntad era mayor a todo lo esperado, en mi descuido, porque te minimice, volviste a tomar el cuchillo, de la forma correcta, e intentaste lanzármelo, pero sin fuerzas, solo con ganas, lo tome de inmediato, mientras me agachaba a recogerlo, vi parte de tu vomito que aun quedaba en la esquina… “¿no tenias nada mejor que hacer, mocosa de mierda?”…, recordé, y eso incendio nuevamente la furia infinitamente enferma que me hacías sentir, y ahí si que no se cuanto tiempo, no lo se, que estuve ensartándote, cortándote, rebanándote…, tu cuerpo solo con ese cuchillo, eras una tierra mansa y fértil para sembrar mi rabia, no tuve resistencia de tu parte, no la recuerdo…

Desde que sacudí mis manos de algo de espuma ensangrentada, desde esa acción, comienzo a recordar nuevamente, te mire con calma, descubriéndote, respire profundo; de tu nariz y garganta, salían hilos finos de sangre, que desaparecían con el agua de la ducha, que te había lavado casi por completo, estabas pálido, se notaba claramente los múltiples cortes que tenias, independiente de su longitud, grosor o profundidad, estaban irritados por el detergente, laca spray y el cloro, se veía el centro rojo de donde –de algunas llagas- salían los mismos hilos rojos que se desvanecían, y el borde rosado e abultado, como labios, tus ojos cerrados no parecían los tuyos, estaban enormes, tus parpados inflados, como con un ataque de blefaritis con conjuntivitis, eras como un pedazo de carne de pollo deslavado. Corte el agua, y pase mis dedos por algunas de tus heridas, y sentía como por mis dedos pasaba tus hilos tibios, que con el corte de el agua, había recobrado algo de fuerza y perdido rapidez, comencé a sentir el ahogo de estar rodeada de vapor de agua, al mirar las paredes lavadas por tanta humedad acumulada, pensé en los demás, en los que seguían en la fiesta, como no supe de tiempo, calcule que ya no estaban, porque al cortar el agua, nada se escuchaba, ¿habrían escuchado algo?, la música estaba fuerte cuando entre al baño, pero …, si ellos sabían que quería asustarte, ¿me habrían facilitado las cosas dejándome sola?, no recuerdo de golpes en la puerta, si era tan fácil abrirla desde afuera!, no, no estaban, no habían estado mientras…, habrían intentado impedirlo, ¿habrían?..., mmm, quizás no, yo tome la iniciativa, pero todos sabíamos que a mas de alguien, tu, le debías explicaciones, y mas aun, disculpas; me relaje, abrí un poco la ventana y el aire frió me dio como una cachetada en la cara, y sentí un poco de asco, sentí nauseas, puse mis manos en mis labios, y se me lleno la boca se saliva, uf, eso era seguro, vomite, siempre fue así, no lo podía impedir, pero si podía adivinar cuando lo haría, y lo hice encima de tu lustroso cuerpo, esa no fui mi intención, … pero, aaah, si era eso, no me había lavado tu recuerdo de mi cara –tu vomito- por la adrenalina, no sentí asco, ni dolor, por eso ahora mi nariz y labio superior me estaban empezando a doler, tome el champú para pelo seco de la ventana del baño y me lave el pelo, y terminaste nuevamente lavado.

Al sentirme limpia, comencé a sentirme cansada, con fatiga, sentía molestias musculares en mis brazos y espalda, me seque lentamente el pelo con una toalla vieja y áspera, sentada en la taza, el silencio era increíble, estaba disfrutando este descanso, mas bien, tu “descanso en paz”.

Era morboso, pero me fascinaba la idea de saber que era yo quien te había hecho todo eso, “yo solita”, que estabas ahí, poniéndote tieso, enfriándote, sin poder gritar, sin regañar, sin golpear, sin humillar, sin forzar,… ya no me harías mas daño; y ya no valía la pena reconocer sentimientos enfermos por ti, lo hecho, hecho esta –diría mi abuela- y de nada te servia que me arrepintiera de lo que ya te había hecho, mmm, uf, y ahora, me tocaba sacarte de ahí –otro lió mas- y después que: ¿reconocer mi culpa y entregarme?, se supone que soy menor de edad, yo no tengo discernimiento, y cualquier juez debería declararme falta de cordura, en resumen, ser inocente o loca, o ¿defensa personal?, ¿justificándome ahora, después de…?, si tengo razones, motivos, y hechos para defenderme de todo esto, ¿derecho a hacerlo, creerme Dios?, ¿y matar a una mierda como tu? –herir, acuchillar, degollar, castrar, asesinar- ¿rabia, despecho u odio?, el odio me pesa mas, ¡y me da mas rabia que aun muerto tenga que sentir cosas por ti!, y tu mirada, esa, la ultima, la con miedo, que –estoy segura- no olvidare; pero a pesar de cualquier sentimiento de confusión, me relajaba, me tranquilizaba saber que estabas muerto, ahora debo asumirlo, ¿Cuánto tiempo pasara para que te olvide definitivamente?, al punto de que seas una anécdota en mi vida, un suceso mas, que con los años, los recuerdos se confunden y se termina inventando la historia que se quiere para la memoria, ¿Cuándo, cuanto?; ahora recuerdo a mi profesora de matemáticas de 8º año, cuando decía “querer es poder” –si supiera que la estoy citando se le caerían los dientes, bueno, su placa, y su tieso pelo reteñido azabache- ; después de todo, aunque me cueste darte algo de merito, tu tenias razón; lo mejor
era que termináramos, claro que yo… me lo tome enserio.

MIEDO.


Hay verdades que, cuando se dicen, no
resultan tan difíciles de soportar, no impulsan
al asesinato , como uno lo hubiera creído
Fernando Rivas Sánchez


Viernes 16 de mayo del 1997
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...Y caí en el miedo de todos, tan grande que es preferible no recordarlo.
Lo tienen como tabú, algo inexistente, una fábula para una ´niña` como yo, este cuento de hadas extrañas con uñas verdes y ojos venosos.

Este miedo progresivo, innato, mío sin excusa, que me cansa, me consume, que se me impregna cada vez mas, que poco a poco me esta está aburriendo.

Me consumo mientras respiro, mientras me ahogo en lugares abiertos, porque yo soy la que esta cerrada a un mundo patético que me asquea y me pudre con los minutos.

Hasta el cuello estoy con barro, me canse que me tengan lastima, que miren de reojos, que me miren con cara de estúpido, que se impacten con lo dejada de mi imagen, es que ni siquiera me miro al espejo, me odio, me detesto de ver mis ojos ya rojos, mi piel cada día mas blanca, que ya se trasparenta, mis ojeras aumentan y yo cada día amanezco nublada de pensamiento y aspecto. Estoy harta de ser el centro de sus preocupaciones hipócritas y egoístas, me canse porque se que ni con sus buenas intenciones – que son bien escasas – me pueden sacar de esto, porque soy yo la que esta mal, yo soy la humedad que me carcome, por que si el mundo estuviera mal, ¿como podrían ustedes vivir en el?, no me pueden sacar de esto, el barro es espeso, manchan a los que lo tocan, te ensucia y hace que la gente te mire de reojos.

Estoy mareada de que me hablen y hablen todo el día, que me interroguen con sus voces estridentes, huecas, dicen que se preocupan por mi, de lo que tengo, de lo que me pasa, de lo que me da pena y me enferma, parte de esto es que no se que es lo que pasa conmigo, me incomoda todo y no encajo en cualquier parte, solo me desvelo en las noches, empeorando mi animo impredecible en la mañana.

Porque no se preocupan por ustedes, de sus estúpidas ideologías ridículas, que ni siquiera son capaces de jugárselas por ellas, no tienen la valentía de seguir sus ideales, son unos trancados, son peor que yo, que no tengo ningún ideal, básicamente porque no espero nada, excepto no despertar mañana, preocúpense de ustedes, de sus manías asquerosas, de sus reputaciones aparentemente intachables, de sus cuerpos hediondos , de sus rutinarias y normalmente patéticas vidas, eso pienso, eso creo a veces, por que, no pareciera extraño, mis días son desesperadamente largos, aburridos, carentes de sentido.

Estoy mal, estoy ocasionalmente perdida y eso no lo entienden, ¡hey¡,hace meses que nada me llama la atención, nada me seduce, nada me saca de esta antipatía a todo, nada...nada

Todo me esta aburriendo, ya ni siquiera quiero ser violenta.

Quiero estar sola, que estas ulceras imaginarias, pero que duelen mas, cicatricen de a poco, que me llene de costras y me descosan, que me piquen, que me molesten, porque me merezco esto, he dicho tantas cosas, tantas de ellas tan estúpidas, tan hirientes, algunas de ellas tan innecesarias, que me dio sueño, hambre de dormir.

El miedo de todos es que me mate.

Y yo no quiero matarme, porque no quiero ser cobarde y no enfrentar mi dolor –aunque puede vencerme y ahí me perdería completamente- moriría dolida y mal, porque a pesar de odiar y asquearme normalmente con todos, igual amo-a mi manera-y junto con el dolor me hacen ver las cosas diferente, agudas, finas, punzantes, con doble filo en todo

Estas verdades son mías, una de ellas es que soy odiable, porque me odio a veces.

No estoy bien.
No me siento bien.

Mañana todo amanecerá de nuevo, será otro día...y quizás todo se repita